Hay veces en las que tienes que tomar una decisión importante, con mucha repercusión en tu vida, de esas que no afectan a nadie más que a ti mismo, aunque realmente te gustara que alguien más se viera afectado. Te gustaría que alguien te dijera que tomando la decisión que quieres tomar todo terminará saliendo bien, que ahora solo estás pasando por un bache que terminará pronto, y que tomar el otro camino será una gran equivocación. Te gustaría que te dijeran que estás equivocado pensando siquiera en tomar el sendero que no quieres emprender, pero sabes que la gran mayoría considera que el camino que quieres tomar es realmente el equivocado, una causa perdida.
No sé exactamente a qué parte de mi yo interno ayuda el hecho de haber escrito el párrafo anterior dirigiéndome a un supuesto lector, supongo que me tranquiliza pensar que hay alguien que se siente como yo, no sé a quién engaño. La mayoría de la gente que se encuentra en mi situación sabe cómo actuar, tiene el valor para tomar al toro por los cuernos, yo no.
Ahora mismo no sé con quién se supone que debo hablar, supongo que espero encontrar a alguien que me diga exactamente lo que quiero oír, pero no creo que nadie lo haga.
¿Merece la pena? ¿Merecerá la pena pasar por el camino que quiero? Es un camino oscuro, de vez en cuando me encuentro en un claro de luz, pero la mayor parte del tiempo voy a sentirme sola, vacía... durante todo el camino voy a sentir incertidumbre y esperanza de si al final del sendero por fin va a terminar la oscuridad y dejaré de estar sola... Pero el otro camino, no quiero ni planteármelo. No hay nada en ese camino, ni siquiera es un camino, es un agujero negro, la nada... ¿Por qué todos me empujan a tirarme al vacío? Lo peor de todo es que a nadie, NADIE, le importa qué camino elija. Como dije, la decisión solo me repercute a mí, así que solo yo puedo tomar una decisión, si quiero elegir el primer camino, lo voy a hacer opine lo que opine la gente. Al fin y al cabo, estoy sola.
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